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El COVID-19 rápidamente se convirtió en una amenaza para nuestras organizaciones a nivel global, llegando a nuestra realidad de forma desprevenida, es por lo que a continuación respondemos algunas de las principales dudas y preocupaciones:  

¿Cuáles son los principales puntos de dolor o principales fallos de las organizaciones?

Algunos de los puntos de dolor más comunes en las organizaciones son los siguientes:

  • Falta de comunicación con colaboradores, clientes, entes reguladores, proveedores, entre otras partes interesadas
  • Falta de planificación ante la situación
  • Afectación en los procesos críticos
  • Falta de herramientas tecnológicas o falla de las mismas
  • Carencia de políticas y procedimientos que sustenten la toma de decisiones
  • Poca claridad del manejo de la situación y sus impactos
  • Respuesta descoordinada y falta de liderazgo para la toma de decisiones
  • Respuesta tardía a la situación
  • Falta de capacitación a los colaboradores

¿En qué debo enfocar mis esfuerzos en estos momentos?

La recomendación es enfocarnos en:

1. Nuestros colaboradores: enfocarse en sus necesidades, acatar los lineamientos propuestos por las entidades gubernamentales para salvaguardar la vida de nuestras personas. Es fundamental considerar que la forma en como tratemos a nuestro personal será clave para los efectos en su bienestar y por consiguiente en su lealtad y productividad.

2. Nuestros Clientes: una de las principales razones de la existencia de las empresas con fines de lucro son los consumidores, por lo que no podemos desatenderlos, es crucial en tiempos de crisis mantener una comunicación clara y honesta con ellos, enfocada en la resolución de sus necesidades.

3. Nuestras finanzas: una de las principales preocupaciones es precisamente ¿cómo puede mi empresa mantener la liquidez para evitar su cierre?, es importante que ante esta pregunta tomemos las medias necesarias en materia financiera.

4. Nuestros proveedores: independientemente del tipo de industria, son una parte interesada clave, que debemos monitorizar en tiempos de crisis, manteniendo comunicación constante y revisando los acuerdos de niveles de servicio estipulados en los contratos, en caso contrario, si no se cuenta con dichos acuerdos, es necesario identificar posibles proveedores alternativos.

5. Nuestra comunicación: un elemento fundamental y muy poderoso es el impacto que puede tener la comunicación en tiempos de crisis, es muy recomendable mantener comunicación eficaz y constante con nuestras partes interesadas clave: colaboradores, clientes, proveedores, entes regulatorios, entidades gubernamentales, entre otros. Si no nos mantenemos activos en términos de comunicación, fácilmente nuestros competidores pueden tomar ventaja o se pueden crear rumores falsos sobre nuestra realidad.