La incertidumbre inflacionaria y las recuperaciones desiguales dominan las perspectivas económicas mundiales.

2021 ha sido otro año turbulento e incierto y, a veces, puede parecer que el planeta se enfrenta a una ola constante de desafíos y amenazas. Para los economistas del mundo, predecir lo que se avecina nunca ha sido más difícil.

Pero sigue habiendo un lugar y un propósito para el pronóstico y el modelado. A medida que el mundo de los negocios busca reconstruirse de la pandemia de COVID-19 y se adapta a un planeta más centrado que nunca en la crisis climática, es esencial mirar hacia adelante e identificar posibles riesgos y oportunidades futuras.

Las Perspectivas Económicas Globales de KPMG ofrecen esa ventana al mundo que se avecina. Este año, los economistas jefes de las empresas de KPMG en una variedad de países, regiones y territorios han proporcionado información detallada sobre esos obstáculos y oportunidades.

El COVID-19 no discriminó. Todas las naciones del planeta se vieron afectadas por la pandemia, con consecuencias sísmicas para la producción económica. Los paquetes de estímulo y apoyo del gobierno se implementaron en diversas formas y formas a medida que el mundo se ajustaba a una "nueva realidad".

Puede que la pandemia no haya terminado, pero las principales economías están cambiando su mentalidad y centrándose cada vez más en una ruta a largo plazo hacia el crecimiento sostenible.

Un tema importante en el informe de este año es la incertidumbre inflacionaria. En casi todos los países que figuran en las Perspectivas Económicas Mundiales de KPMG, el riesgo de una inflación elevada es una característica central. En el Reino Unido, los líderes políticos están lidiando con problemas potencialmente paralizantes de la cadena de suministro que están limitando la producción. En Brasil, el principal impulsor es una recuperación profundamente desigual, mientras que en los Estados Unidos, el gasto del consumidor está ayudando a impulsar la recuperación, pero la escasez de mano de obra podría detener cualquier progreso importante.

Hay excepciones. China fue el primer país afectado por covid-19, pero parece estar entre los primeros en recuperarse. La producción industrial y las exportaciones están impulsando un gran retorno al crecimiento anterior a la pandemia, pero la potencia mundial asiática no es inmune a los efectos de una incertidumbre económica mundial más amplia. Mientras tanto, en el Medio Oriente, los países del Consejo de Cooperación del Golfo están cosechando las recompensas de los precios del petróleo casi récord, pero cualquier cambio repentino en las perspectivas energéticas podría detener la recuperación en la región.

amentablemente, no hay bola de cristal en la economía. No podemos decir con certeza lo que nos espera, pero están comenzando a surgir tendencias claras a medida que el mundo mismo sale de la pandemia y se centra en los riesgos y recompensas potenciales de una recuperación más sostenible a largo plazo.

Póngase en contacto con cualquiera de los profesionales de KPMG citados en el informe para obtener más información sobre su mercado específico.

Gary Reader, Global Head of Clients & Markets

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