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Cuatro puntos vitales para la cadena de suministro ante COVID-19

4 puntos vitales para la cadena de suministro

4 puntos vitales para la cadena de suministro ante COVID-19

18/05/2020

 

Por: José Ruiz

 

Sin importar la industria, la enfermedad COVID-19 está causando un enorme impacto en las operaciones empresariales. Entre otros temas, la pandemia ha demostrado que los negocios deben tener la capacidad de responder adecuadamente a las interrupciones que se presenten en la cadena de suministro que mantiene las operaciones de la empresa.

Tomando esto en cuenta, queda claro que nuestras cadenas globales, regionales y locales de suministro son sumamente vulnerables a cualquier disrupción política, económica o humana. Compañías de todos los tamaños y giros necesitan comprender a fondo los riesgos potenciales, y evaluar cómo podrían responder con decisiones informadas, cuando una contingencia emergente afecta la cadena de suministro.

Desde un principio, una clave es la gestión de riesgos de proveedores, ya que los datos en tiempo real del proveedor, como alertas de categoría de rendimiento del sistema o eventos geopolíticos relacionados con este, ayudan a vigilar el comportamiento de cada eslabón, para con ello anticipar y facilitar la solución de problemas.

Cuando surge una alerta, la empresa puede tomar medidas proactivas para descubrir niveles de exposición adicionales, contactando a los proveedores (de nivel 1, 2 e inferiores) para identificar las dependencias de suministro en sus cadenas, y buscar alternativas.

Asimismo, la gestión de la cadena de suministro de extremo a extremo debe ser supervisada y evaluada constantemente, ya que con un cambio creciente hacia el comercio electrónico, las organizaciones deben asegurarse de que sus eslabones internos y los mecanismos de entrega podrán hacer frente a la demanda proporcionando al cliente experiencias de la más alta calidad.

Es posible lograr estos estándares gestionando la cadena de suministro de extremo a extremo, aumentando la capacidad para modelar y predecir el comportamiento del consumidor, especialmente en tiempos de incertidumbre e interrupción de operaciones como el que estamos viviendo.

El enfoque histórico de las cadenas de suministro en la reducción de costos ha conducido a la creación de redes globales y regionales altamente integradas, que obtienen economías de escala mediante la subcontratación de fabricación en economías emergentes, respaldadas por contratos a largo plazo.

El impacto de pandemias como la de COVID-19 y de las crecientes tensiones geopolíticas están obligando a las organizaciones a preguntarse si este es el modelo operativo correcto. De manera alternativa, hay empresas que se beneficiarían si su modelo operativo evolucionara hacia las microcadenas de suministro, las cuales consisten en “minimodelos operativos”, ágiles y finitos con contratos flexibles y fabricación más cercana al punto de compra.

Al margen de todo ello, es esencial atender las consideraciones financieras derivadas de la contingencia. Además de las consecuencias operativas, las empresas deben evaluar el efecto en sus resultados financieros por la posible interrupción de la cadena de suministro.

Sin conocer la magnitud del problema en cuestión, es muy difícil tomar decisiones operativas o financieras sólidas. Por ello, es crítico señalar los pedidos afectados por cualquier interrupción en el suministro, así como el impacto que esto tendrá en el inventario.

Debido a múltiples fatores, las cadenas de suministro comienzan a transformarse significativamente. Eventualmente, la restricción de viajes y traslados se levantará y volverá la demanda habitual de productos. En este sentido, estamos ante un punto de inflexión y cambio hacia la planificación proactiva que evalúe las operaciones internas, examine la flexibilidad y agilidad de las cadenas de suministro y actualice la tecnología para que, al surgir otra contingencia, las organizaciones sean aún más resilientes de lo que son hoy en día.

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