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La crisis sanitaria del Covid-19 está teniendo un enorme impacto en las empresas en nuestro país. Hasta la fecha no se había producido un fenómeno de estas características que combinara un choque de demanda, debido al confinamiento de los ciudadanos en sus casas tan solo pudiendo adquirir productos básicos, y de oferta, fruto de la paralización de numerosas cadenas de producción por la falta de materiales.

Ante esta situación sin precedentes el Gobierno y las Administraciones Públicas han aprobado una serie de medidas para mitigar el impacto económico del coronavirus. Los expertos de KPMG valoran las principales consecuencias de la crisis sanitaria:

Hilario Albarracín

Hilario Albarracín

Presidente de KPMG en España

La prioridad debe ser proteger la salud de los ciudadanos y ayudar a que los centros sanitarios tengan los máximos recursos. A pesar de ello, las empresas deben gestionar el mantenimiento de la actividad y las tensiones de liquidez en su tesorería, siendo positivas, en este sentido, las medidas de financiación puestas en marcha por las administraciones públicas. En esta nueva coyuntura en la que estamos la gestión de las personas es clave. Las empresas deben mantener la cohesión de los equipos trabajando en remoto al tiempo que cuidan de sus familias. Los retos para conciliar la vida laboral con la familiar son aún mayores y las empresas deben proporcionar pautas para optimizar la manera de teletrabajar.

Sector financiero

Se ha publicado en el BOE un nuevo RD ley con medidas de respuesta a las consecuencias económicas y sociales del COVID 19. Una de más medidas más importantes es el reconocimiento y la equiparación en el tratamiento legal de las llamadas moratorias legales a favor de las personas en situaciones de vulnerabilidad económica tanto en créditos hipotecarios como no hipotecarios y las moratorias aprobadas por las asociaciones bancarias, llamadas “moratorias sectoriales” que complementarán a las legales aumentando de forma significativa tanto el número de personas beneficiarias como el plazo de duración de las moratorias. Se trata de una medida muy positiva, que refuerza la seguridad jurídica de las entidades que deben otorgar las moratorias y que, al facilitar su concesión, beneficiará sin duda a muchas personas y familias. El régimen jurídico que se aprueba para las moratorias sectoriales afecta al modo de formalización, las obligaciones de información al deudor y el tratamiento fiscal y arancelario de las operaciones. Un paso muy positivo que ya había pedido y anunciado con anterioridad. Por último, y también es positivo, se incluyen en el ámbito de las moratorias legales para créditos no hipotecarios los contratos de arrendamiento financiero o “leasing”, muy relevantes en el ámbito empresarial.

Legislación legal/fiscal

Existe la llamada cláusula “rebus sic stantibus” que dicta que si las circunstancias cambian radicalmente, como es el caso de la situación creada por el Covid-19 y aunque no haya caso fortuito ni fuerza mayor, será posible no tanto exceptuar del cumplimiento del contrato firmado, sino modular la forma en que se cumple. En España la jurisprudencia vincula relativamente, con casos parecidos el resultado no puede ser el mismo, además de que en el orden civil y mercantil la derrota procesal lleva aparejada, como regla general, el pago de costas.

Normativa contable

Las empresas deben evaluar la necesidad de modificar o introducir cláusulas en sus contratos con proveedores, clientes y entidades financieras, con el objeto de evitar situaciones no deseadas en los cierres intermedios o anuales (p.e. covenants, cláusulas de indemnización, incumplimiento etc). Esta situación excepcional va a exigir aplicar las mejores prácticas de la dirección y equipo financiero-contable, requiriendo una especial atención en el análisis y valoración sobre aspectos fundamentales de las cuentas que reflejen el impacto actual y el escenario previsto que deberá afrontar cada entidad.

Legislación laboral

Los datos correspondientes a la EPA del primer trimestre aún no reflejan las consecuencias reales del COVID-19 en el mercado de trabajo en España, fundamentalmente porque se refiere a un período en el que mayoritariamente no se había declarado la pandemia, teniendo en cuenta que el inicio oficial de la misma fue el 14 de marzo, por lo que no se habían aplicado las medidas laborales actuales, especialmente los ERTEs.

Industria y automoción

La paralización total va a tener un alto coste cuyas consecuencias son directamente proporcionales al tiempo que pueda durar esta crisis, al periodo para el que se fijen las medidas de apoyo adoptadas o la intensidad de las mismas y lo que es más importante a su efecto en la protección del tejido productivo. El alargamiento de este tiempo de hibernación supone un riesgo creciente y exponencial de hacer irreversible la recuperación, generando así más desempleo y pérdida de producción de un sector fundamental para el conjunto de la economía y cuya importancia trasciende su propia actividad y radica en su incidencia en la economía real y en la prosperidad de nuestro país.

Mercados

Medidas como actuar como un estimulante al consumo y para la inversión una vez dejemos todo esto atrás va a ser esencial.

Noelle Cajigas analiza en A3 Noticias el impacto del Covid-19 en la economía española. Accede al análisis.

Infraestructuras, Gobierno y Sanidad

Mejorar la productividad, la sostenibilidad y la digitalización de la economía española.

Cándido Pérez analiza en A3 Noticias el acuerdo francoalemán para el futuro de la Unión Europea. Accede al análisis.

Risk Consulting

La pandemia provocada por la COVID-19 está siendo aprovechada para cometer fraudes e irregularidades dentro de las mismas empresas. Por ello, en los próximos meses, esperamos un incremento en algunos tipos como son la defraudación de ayudas y estímulos públicos, la manipulación de estados financieros para ocultar pérdidas y la creación de esquemas de corrupción asociados a proveedores e intermediarios desconocidos. Además, todos los relacionados con la ciberdelincuencia, como pueden ser el phishing o el conocido como el fraude del CEO. La clave para combatirlos está en que las organizaciones identifiquen a tiempo sus vulnerabilidades y establezcan controles de forma preventiva para reducir la ventana de oportunidad. Por ello, creemos que en esta situación actual provocada por la COVID-19, el buscar ahorrar dinero retirando medidas de prevención y detección es un grave error, ya que cuanto más se invierta en mecanismos de control detectivos, menores serán los fraudes y por tanto, mayores los ahorros.