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Mengran Tao

Mengran Tao

Cuando llegué a España no entendía el idioma y habituarme a las nuevas costumbres y a la comida me costó mucho. Tenía 9 años y no había recibido ni una sola clase de español en mi país natal.

Al principio encontré mucha dificultad para seguir las clases en el colegio. Durante el primer curso no me enteré prácticamente de nada excepto de las clases de matemáticas. Poco a poco, y gracias a la asistencia personalizada que me ofrecieron los profesores, pude empezar a participar en el aula de forma más activa, realizar exámenes e integrarme en los grupos de compañeros dentro y fuera de clase.

En general, diría que me he sentido bien acogida, aunque no siempre bien comprendida. Se nota que España está cada vez más acostumbrado a convivir y tratar con extranjeros de forma más natural, pero en 1996, cuando aterricé en este país, había más desconocimiento hacia las costumbres de los extranjeros, lo cual generaba, a su vez, desconfianza hacia su posibilidad de integración por parte de la población española.

Me pareció que la firma apostaba por un entorno muy multicultural, algo que me dio confianza para desarrollar un nuevo episodio en mi carrera profesional.

Desde que formé parte del equipo de KPMG Abogados, pude comprobar que la firma apostaba por un entorno muy multicultural ya que en mi área había compañeras de distintas nacionalidades, algo que me dio confianza y ganas de comenzar una nueva etapa en mi carrera profesional.

Una de las anécdotas que recuerdo fue cuando llegué y puse mi nombre en chino en mi firma corporativa, recibí varios mensajes de mis compañeros preguntando cómo pronunciar mi nombre.

Tras 5 años como profesional de KPMG, creo que es una firma que cuenta con una mentalidad corporativa con perspectiva global y con muchos profesionales de los que aprender día a día y que han sido referentes para mi durante estos años.