Jared Andrés Campos

Alejandra Marín

Me fui de Ecuador en plena adolescencia con una maleta cargada de sueños e ilusiones. Toda mi familia ya estaba en España por lo que venía con muchas ganas de estar con todos ellos, especialmente con mi madre. Vivir junto a las personas que más quiero me ayudó en mi integración en el país y, gracias a ellos, el cambio fue mucho más sencillo, aunque recuerdo que me costó acostumbrarme a los horarios y la comida ya que son bastante diferentes en relación con los hábitos ecuatorianos.

Después de llevar casi la mitad de mi vida en España, la gastronomía local es lo que más me gusta, además de la seguridad y la tranquilidad a nivel social. Haciendo balance de estos años, mi vida como ciudadano español ha estado marcada por mis éxitos laborales que me han ayudado a crecer como profesional y como persona.

Cuando llegué a KPMG me sentí abrumado. Me parecía un entorno muy difícil y complicado de entender, pero según pasaban los días, me fui dando cuenta de que todo era cuestión adaptarse. Creo que la firma apuesta firmemente por la diversidad. En este tiempo he conocido a gente con un pensamiento y una forma de ver las cosas muy diferentes a las mías y de las cuales he aprendido mucho. Nunca me han tratado diferente por ser extranjero, y nunca me he sentido como tal.