Amanda Yuko Yashiro

Amanda Yuko

Brasileña de ascendencia japonesa por las dos partes, he crecido en medio de la cultura nipona. No me considero brasileña ni japonesa, soy la mezcla de las dos y “extranjera” en cualquier país. En Brasil sentía algunos choques culturales, aun siendo mi país de nacimiento, y no sería diferente al llegar a España.

Empecé mi trayectoria profesional como trainee en el área de Auditoría de la oficina de KPMG en Brasil. Desde los primeros días en la firma, tenía el objetivo a largo plazo de adquirir una experiencia internacional para poder ampliar mis conocimientos, entender y vivir otras culturas. De esta manera, en 2017 me trasladé a la sede de Madrid. Fue un reto cambiar de país y, por más que continuaba en la misma empresa, tuve que volver a comenzar donde nadie me conocía. Salí de mi zona de confort: el idioma, la legislación, mis amigos y mis familiares.

Considero que he tenido suerte en la oficina de KPMG en Madrid, tanto por los equipos que me han asignado como por los profesionales extraordinarios con los que he tenido la oportunidad de compartir proyectos y que desde el primer momento me hicieron sentir como en casa.

Tras estos años de trayectoria en la firma, destaco tres mujeres líderes que han sido mi referente y han impactado positivamente en mi carrera: Begoña Pradera, Lucía Delgado y, principalmente María Lacarra, a quien admiro por su ética profesional, vasto conocimiento, por su apuesta en mi promoción a gerente y su contribución en mi carrera en KPMG. ¡Imagínate a una vasca y a una introvertida descendiente de japoneses en una misma sala! Ella se ha convertido en mi gran mentora. Recuerdo que en uno de esos días que me dijo “vamos a tomar un café” me dio una gran lección: para trabajar con un equipo diverso, tenemos que evaluar cómo cada miembro del equipo puede contribuir y para eso, es vital conocer a cada persona. La diversidad de los equipos es clave para su triunfo.

En este tiempo, también ha tenido un papel muy importante mi counselor, Enrique Gil, que se esfuerza en entenderme y ayudarme, e igual que un padre, alaba mis triunfos y me regaña cuando es necesario. Recuerdo todos estos momentos y me veo muy reflejada en uno de los valores de la firma: Together. Respetamos las personas y convertimos nuestras diferencias en fortalezas. Me hace considerar que somos una familia, la familia KPMG.