Alejandra Marín

Alejandra Marín

Soy de México y llevo más de 15 años en España. Mi adaptación fue muy sencilla, Barcelona es una ciudad increíble, con mucha vida y muy cosmopolita. Aquí he conocido a personas, tanto locales como de diferentes partes del mundo, que hoy en día se han convertido en grandes amistades. Noté un pequeño choque cultural a la hora de conocer a personas y organizar planes, pero reconozco que me he integrado mucho en las costumbres y la alimentación, aunque todavía acudo a tiendas especializadas en comida latinoamericana o restaurantes mexicanos cuando tengo un capricho.

Llegué a la firma entusiasmada y nerviosa. Venía de haber trabajado en empresas pequeñas y como freelance por lo que me enfrentaba a un gran cambio profesional y a un gran reto. Desde el primer día he puesto lo mejor de mí para conservar siempre la calidad y creatividad en mi trabajo. Después de cinco años formando parte de KPMG, valoro muy positivamente la estabilidad que nos ofrece la firma, así como la posibilidad de realizar periódicamente formaciones específicas y el cuidado de cada uno de los profesionales. Ahora con la pandemia, me he dado cuenta de que somos muy afortunados de contar con la tecnología y los recursos necesarios para poder teletrabajar al mismo nivel y con las mismas comodidades que teníamos en la oficina.

KPMG es una firma global, tanto por su presencia en todo el mundo como por la cantidad de nacionalidades y culturas distintas con las que convivimos. Además, la gente de la oficina es estupenda, desde el inicio me ayudaron en todo lo que necesitaba y me hicieron sentir muy acogida y acompañada.